miércoles, 19 de julio de 2017




No estoy hablando de pibas que quiero besar. No. Esto no pasa por ahí, ni en pedo.
Ni siquiera hablo de amor, así como solemos hablar del amor cuando tomamos birra y nos preguntamos cosas que no sabemos responder.

A veces solo quisiera ser una charla casual. Una mirada cómplice. O menos:
Un chiste que las haga reír, un encendedor para el pucho, una oleada de perfume al pasar por una esquina.


Ellas son las ligas mayores


Me dan ganas de entrar un ratito en sus universos para mirarlas construir ciudades con barro
Sentadas en un ventanal dibujando mariposas con sus trenzas
Bailando con los ojos cerrados frente al reflector que proyecta medusas

Ellas son las ligas mayores del deseo


Etéreas. Deformes. Húmedas en un néctar antiguo o en salvia o en lluvia.
Todas las imágenes de lo mítico y lo mágico y la sensualidad fértil que las envuelve y las hace monstruosas / infames
Un sueño dentro de un sueño que no comprendo.


Seguro no es tan así.
Siempre no lo es.

Pero qué lindo cuando las sueño
y les transformo los ojos en flechas, y son amazonas pianistas enormes Carcajadas de vino y flores con forma de pezón
Con sus dientes anchos manchados de nicotina
y sus pieles raspadas de caerse de los árboles que les regalo en mis sueños
para que vivan junto a las frutas todo el día

Gatas y lechuzas que desentierran la noche lo suficiente como para volver justo para la gula

Y para tomar el té.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Butterfly - Herbie Hancock

Casa / hogar
Es este cuerpo visceral
Sutil
Sonoro - deseante...

Este cuerpo-ojos
Que transpira y danza
Que deleita - qué delicia...
Que se ofrece
Como pan y vino sobre el mantel
Como parra del patio

Casa
Es este cuerpo alunado
Estrellado de runas
                        Rutas]
Mordido - sonriente
Cuerpoaire
De liviandad a mil
Que contacta / transmuta
Que dice y calla
En el lenguaje de los poros

Mejor vivir así
Oleaje turbulento y feliz
De un minuto
Sino
Casahogar
Añorada en retornos ansiosos
O nada
Nunca menos

Casa / hogar
Cuerpo del sueño
Y del fin.

sábado, 11 de marzo de 2017

Violetas

Escribir es combatir la soledad
La propia. La ajena
Es buscar aquel rostro que nos refleje
Y ser el rostro que refleja otras miradas
Que se buscan en la multitud

Es un abrazo anónimo
Es una melodía tarareada en la esquina de nuestra memoria
Que nos recuerda a otra canción que oímos
Lejanamente alguna vez

Yo escribo porque sigo buscando rostros
Que signifiquen el mío
Que combatan conmigo el frío y la miseria y el miedo
Que multipliquen los panes y los peces en nuestra mesa cálida
Donde bebemos el vino de la proximidad
Donde nuestra diferencia es otra forma
De darnos caricias
Tendiendo líneas entre los distantes puntos de luz
Que somos en la oscuridad

Así yo escribo, así yo canto
Y amo y río y escucho
Y temo con un miedo más ancestral que mi memoria
Pero así, aún, escribo
Y así ellxs cantan y bailan y pintan
De fosforecentes colores
Sus múltiples soledades y anhelos
Sus miedos y angeles y amores
Sus risas y su ira
Engrandeciendo, avivando
El punto de luz que somos
Y así acortando
A fuerza de sangre, cuerpo y sueños
Está sentida oscuridad


jueves, 9 de marzo de 2017

Clamor I

Mujer verde, mujer danza
Haceme tierra adentro tuyo
Necesito el silencio subterráneo de las plantas
La humedad de tu útero latente
Para soltar la lágrima del cuerpo
Escuchemos la lluvia juntas
En el refugio de tus dedos
Yo toda tiempo y vos un templo
En el filo de la noche y de las ramas
Volver a casa, mujer viento
A la copa de tus árboles añejos
A la piedra que en el río se clarea
A la cueva de tus uñas y tus huesos
Llévame a casa, mujer selva
Ahí donde se riega mi mirada
Donde el color de las violetas siempre estalla
Efervescente 
como el mar en las orillas.

lunes, 9 de enero de 2017

zamba de usted


Le regalo mi voz
mi única estrella viva
mi barcaza navegante
le regalo mi voz.

usted proceda:

hágala malambo de luna llena
letras de su novela mejor
moneda en su cadera que gira
nota de su canción.

mi voz es viento
en su pelo enredado
si quiere, tiñalo con su color
o llévela como flor que atestigua
su hermosura de sol.

"no seré gran cosa, pero le he de querer", 
le reza mi voz
mi voz de fuego y tierra
o río fresco
si usted quiere, puede ser mi voz.

usted proceda:

haga con ella el amor
y alumbre al resto con su piel brillante
-eso no es consecuencia de mi voz
sino de su luz inagotable-

o préndala al ojal de su saco
cuando su cuerpo esté de fiesta
o cocínela en su jugo
para compartirla en la mesa.

usted proceda:

no será gran cosa, pero es mi voz
mi única tibia caricia
mi incógnita mayor
mi sonrisa más sincera

es siempre para usted,
sépalo.







sábado, 7 de enero de 2017

Inconclusa

No estoy segura si podré definirme.
Esta noche es trunca
y mis ojos, a través del espejo
no distinguen el brillo
que me mira.
Sin embargo, afirmo sin dudas:

En otra vida fui tambor de negra danza
fui lágrima china congelada por el viento.
En otra vida fui soldada sin idioma
fui recolectora de hierbas.

También fui estanque tibio y sucio
fui herencia sin heredera
fui río seco de tiempo
y me arrancaron fresca de la rama.

Fui voz
bañé la cosecha de esperanza
fui la muerte quebrando unos huesos
fui niña y giré hasta vomitar.

Fui hacha afilada y fría
fui prendida melancolía
fui arcilla ardiente en el horno
fui un ayer que ya no valía.

En todas
fui mujer.
Con forma de mujer
con estrella de mujer
con sangre de mujer
y puños de mujer
húmeda.

Aún, insegura sobre el hoy
preguntando por mi piel y mis entrañas
los ruidos de lo que fui truenan
para que no olvide lo que aprendí
para que no lo des-aprenda.

martes, 29 de noviembre de 2016

Nadie salva


Nada me salva.
No me salvan los jacarandás
las nubes esponjosas que sopla el viento
los museos
los días de sol y piel desnuda
los charcos.
Un naipe sucio tirado en una esquina
no es una señal
como tampoco, hoy
el oscurecer de la luna
nada me salva.

Nadie me salva.
No me salva una niña hamacándose en una plaza
no me salva el kioskero que me da el vuelto en caramelos
no me salva el profesor, ni la secretaria
no me salva quien me ama
quien me extraña
ni siquiera quien me odia
Nadie me salva.

Nadie me va a resolver nada
ni ayer
ni hoy
ni mañana
tampoco cuando todo marche bien
y parezca que me sonríen todas la chicas que caminan por la cuadra
No, nadie me va a resolver nada
aunque ande de buena racha.

No me salvaron los ojos de aquel pibe en bicicleta
esa tarde ligera
cuando el mundo era un lugar interesante
y yo me veía parecida a esa mujer que soñaba

No me salvarían hoy
que soy este nido vacío
con tierra muerta que no apaña
a las semillas o a los bichos
tierra seca hecha de hastío
de mi propio miedo
de silencio y frio

No me salvaron mis amigas
Mi vieja nunca supo de qué salvarme
No me salva el amor ni la carcajada
ni el sexo ni el alcohol
ni los brazos de mi hermana

si supiera rezar le pediría
a todas las diosas que me miran
que me salven de esperar a que me salven
y que lo más pronto posible
me enseñen a matar
y me regalen un hacha.