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jueves, 7 de abril de 2022

Ese sentimiento abierto

Volver a la poesía
Conducida por un experimento técnico
Una especie de tubo de ensayo
Tan desde los márgenes que es como venir
De otro planeta
Para plantar bandera en un viento


Volver a la poesía con el alma raída

Y las metáforas que pasaron a ser cuchillos

Con filosos desdoblamientos entre lo real, la realidad

La verdad y todos esos conceptos que no conocen términos.


Volver y hacerlo como jugando

Como matando el tiempo que me queda

Entre obsesiones y siestas

Entre espejos y ruidos internos

Con las pequeñas alegrías y los cansancios: 

Formas del paisaje en mi desconocido cuerpo.


Hasta que volver signifique lo que alguna vez fue

Y ya no hable de volver sino de echar raíces

En las siempre cambiantes sombras

Que recortan el deseo. 

lunes, 17 de junio de 2019

todo lo que tengo

...

estoy desorientada
pero a la vez caigo en los lugares
en los que tengo que caer
aunque me tropiece mil veces
y busque a tientas
las teclas de la luz

...

no comprendo del todo
el significado de esta neblina
que se pega a las cosas
como una película de polvo
parece limpio pero si pasás el dedo
el brillo resurge

...

hace unos días me dijeron
que este optimismo empedernido
podría ser un arma de doble filo
quizás estoy adornado
una tristeza antigua
que merece que la abrace

...

y pensando en esto
sigo articulando una sonrisa
(ahí vuelve el filo...)
porque aún ciega
creo ver los hilos dorados
que todo sostienen

...

igual, no me voy a mentir
no puedo sacar la basura
si sigue lloviendo así
mi casa no es lo que soñé
pero si escucho bien
suena desordenadamente a mí

...

es un privilegio
poder agradecer lo aprendido
la caricia y el terror
es un privilegio decir
"ahora me toca a mí"
aunque esté temblando

viernes, 1 de marzo de 2019

Ficción


Los charcos son charcos
aunque antes hayan sido baldosas
hundidas por el devenir
de los árboles.
Mañana podrían ser
horizontes despejados
o risas dulces, o mareas.
Quizás para una niña
se vuelvan riachuelo
donde jugar a pisar las rayas
que se adivinan en lo hondo.
Capaz algún atormentado
meta el pie hasta el fondo
y maldiga en idiomas de ficción
su suerte de barro y sincronía.

Yo los miro y al pasar
hay uno que me inquieta
un remolino parece bailar
en su interior.
Un aroma conocido me embriaga
una especie de recuerdo
aún futuro
me late sobre los hombros y siento
que hay algo qué saber:
La densidad del agua turbia
la porosidad del cemento
la precisa cantidad de centímetros
que separan la superficie
del final, del cordón
de mis pies
de los demás.
En el ratito que desvarío
 pareciera que un mundo
diminuto
se volviera supernova
en el medio de la calle.
Pero los charcos, son charcos
casi siempre
-salvo contadas excepciones-
se mueren
cuando los toca el sol.


miércoles, 24 de octubre de 2018

Afuera llueven
gases
adentro frases
lacrimógenas

más de veinte
detenidxs y contando
las detenidas
gotas

Adentro llueven lágrimas
que afuera son tormenta
de frío
y palos

Adentro es como afuera y llueve
violento, tupido
con hambre y sangre

Con la imposibilidad de pensar
más allá o más acá
de la valla

Con el gemido desesperado
que pide a gritos
no
pensar
más

no
sentir
más
pero no hay anestesia

no hay clemencia
no se ve la salida
afuera de la inercia

o adentro del casco.


miércoles, 19 de julio de 2017




No estoy hablando de pibas que quiero besar. No. Esto no pasa por ahí, ni en pedo.
Ni siquiera hablo de amor, así como solemos hablar del amor cuando tomamos birra y nos preguntamos cosas que no sabemos responder.

A veces solo quisiera ser una charla casual. Una mirada cómplice. O menos:
Un chiste que las haga reír, un encendedor para el pucho, una oleada de perfume al pasar por una esquina.


Ellas son las ligas mayores


Me dan ganas de entrar un ratito en sus universos para mirarlas construir ciudades con barro
Sentadas en un ventanal dibujando mariposas con sus trenzas
Bailando con los ojos cerrados frente al reflector que proyecta medusas

Ellas son las ligas mayores del deseo


Etéreas. Deformes. Húmedas en un néctar antiguo o en salvia o en lluvia.
Todas las imágenes de lo mítico y lo mágico y la sensualidad fértil que las envuelve y las hace monstruosas / infames
Un sueño dentro de un sueño que no comprendo.


Seguro no es tan así.
Siempre no lo es.

Pero qué lindo cuando las sueño
y les transformo los ojos en flechas, y son amazonas pianistas enormes Carcajadas de vino y flores con forma de pezón
Con sus dientes anchos manchados de nicotina
y sus pieles raspadas de caerse de los árboles que les regalo en mis sueños
para que vivan junto a las frutas todo el día

Gatas y lechuzas que desentierran la noche lo suficiente como para volver justo para la gula

Y para tomar el té.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Butterfly - Herbie Hancock

Casa / hogar
Es este cuerpo visceral
Sutil
Sonoro - deseante...

Este cuerpo-ojos
Que transpira y danza
Que deleita - qué delicia...
Que se ofrece
Como pan y vino sobre el mantel
Como parra del patio

Casa
Es este cuerpo alunado
Estrellado de runas
                        Rutas]
Mordido - sonriente
Cuerpoaire
De liviandad a mil
Que contacta / transmuta
Que dice y calla
En el lenguaje de los poros

Mejor vivir así
Oleaje turbulento y feliz
De un minuto
Sino
Casahogar
Añorada en retornos ansiosos
O nada
Nunca menos

Casa / hogar
Cuerpo del sueño
Y del fin.

sábado, 11 de marzo de 2017

Violetas

Escribir es combatir la soledad
La propia. La ajena
Es buscar aquel rostro que nos refleje
Y ser el rostro que refleja otras miradas
Que se buscan en la multitud

Es un abrazo anónimo
Es una melodía tarareada en la esquina de nuestra memoria
Que nos recuerda a otra canción que oímos
Lejanamente alguna vez

Yo escribo porque sigo buscando rostros
Que signifiquen el mío
Que combatan conmigo el frío y la miseria y el miedo
Que multipliquen los panes y los peces en nuestra mesa cálida
Donde bebemos el vino de la proximidad
Donde nuestra diferencia es otra forma
De darnos caricias
Tendiendo líneas entre los distantes puntos de luz
Que somos en la oscuridad

Así yo escribo, así yo canto
Y amo y río y escucho
Y temo con un miedo más ancestral que mi memoria
Pero así, aún, escribo
Y así ellxs cantan y bailan y pintan
De fosforecentes colores
Sus múltiples soledades y anhelos
Sus miedos y angeles y amores
Sus risas y su ira
Engrandeciendo, avivando
El punto de luz que somos
Y así acortando
A fuerza de sangre, cuerpo y sueños
Está sentida oscuridad


jueves, 9 de marzo de 2017

Clamor I

Mujer verde, mujer danza
Haceme tierra adentro tuyo
Necesito el silencio subterráneo de las plantas
La humedad de tu útero latente
Para soltar la lágrima del cuerpo
Escuchemos la lluvia juntas
En el refugio de tus dedos
Yo toda tiempo y vos un templo
En el filo de la noche y de las ramas
Volver a casa, mujer viento
A la copa de tus árboles añejos
A la piedra que en el río se clarea
A la cueva de tus uñas y tus huesos
Llévame a casa, mujer selva
Ahí donde se riega mi mirada
Donde el color de las violetas siempre estalla
Efervescente 
como el mar en las orillas.

sábado, 7 de enero de 2017

Inconclusa

No estoy segura si podré definirme.
Esta noche es trunca
y mis ojos, a través del espejo
no distinguen el brillo
que me mira.
Sin embargo, afirmo sin dudas:

En otra vida fui tambor de negra danza
fui lágrima china congelada por el viento.
En otra vida fui soldada sin idioma
fui recolectora de hierbas.

También fui estanque tibio y sucio
fui herencia sin heredera
fui río seco de tiempo
y me arrancaron fresca de la rama.

Fui voz
bañé la cosecha de esperanza
fui la muerte quebrando unos huesos
fui niña y giré hasta vomitar.

Fui hacha afilada y fría
fui prendida melancolía
fui arcilla ardiente en el horno
fui un ayer que ya no valía.

En todas
fui mujer.
Con forma de mujer
con estrella de mujer
con sangre de mujer
y puños de mujer
húmeda.

Aún, insegura sobre el hoy
preguntando por mi piel y mis entrañas
los ruidos de lo que fui truenan
para que no olvide lo que aprendí
para que no lo des-aprenda.

miércoles, 12 de octubre de 2016

anecdotario romano parte i



La estoy idealizando

La hoja que cae
no es la mirada de una mujer
que me sonríe
ni su boca tenue, abierta
que se me derrama.
Es la hoja que cae.
Es la
hoja
que
cae.

martes, 5 de julio de 2016

No hay dónde regresar

Tu hermosa,
delicada sensibilidad,
de flores y desierto
Aída.
La lengua y el aire
danzan tu nombre
Levitan en tu cielo
Aída.
cómo no buscar tu boca río fresco
bajo la sierra
Cómo no sonreír tu risa
mujer que camina
adornada de guerra.
Aída...Aída...
Allí donde la luz se hace melodía
Aída...Aída.
Dame el viento huracanado
de tu pasión
como un cuchillo,
una diatriba.

domingo, 5 de junio de 2016

Soy vulnerable

me arde la cara y me enojo y puteo y sufro en silencio la violencia de lo que digo y me arrepiento y me inclino me enrosco me reprimo y me destruyo me contamino me lloro entera y después me miro y me limpio la cara y sonrío y puteo y respiro la brisa y luego me animo parece que ahí sale y mando y dirijo me siento una reina me disfruto y me mimo pero viene la culpa la envidia la mentira y yo atornillo e investigo y existe en mi un asesino todo en el mundo me pesa toda la gente me asfixia y ahí me caen las fichas lo pequeño y lo fino lo sucio y lo vivo y ahi me deprimo y me mareo y me arde la cara y me enojo y puteo y sufro en silencio la violencia de lo que digo...


miércoles, 4 de mayo de 2016

No me quiero poner en pajera

Con cinco minutos
de tus ojos de lirio
podríamos recrear
el primer fuego que vio
el humano
y recordar sí, -volver-a-pasar-por-el-alma-
la sensación de inmensidad galáctica y de pequeñez microscópica
que nos habita constantemente
como en una lucha de gladiadores
cuando lo miramos crepitar y después
clavamos los ojos en el infinito
de puntos blancos explotando
arriba en el aire.

y de yapa matarnos a besos
¿no?

casi siempre a las 22 horas


Hay entidades en la noche
cosas que no son
que se aparecen en mí
como ráfagas de miedo
mientras prendo un pucho
parada en la esquina
mirando el tren pasar
y yo me pregunto
¿cómo coexisten
las sombras y vos?
¿cómo habitamos los tres
este mundo lleno de hambre
y vergüenza?
y ahí si que me perdí por completo:
arranco con la tararira de la guerra y el miedo y la violencia
y el poder y la subordinación y la presión y cómo salir, cómo salir de eso
la re yuta que lo parió.
y después de un rato de dolor aparece la vida
me pone un disco, se abre en una flor
en una sonrisa compañera
me destapan un vino y me abrazan
y me dicen que no hay nada más que todo, y todo no es más que nada
se pone re budista la cosa
yo me sacudo el estupor
no les doy tanta bola
y me pregunto de nuevo
¿cómo puede ser que existas vos
en esta procesión?
la virgen de las delicias
la narración inconcebible de lo extraordinario
vestida en turquesas y violetas, sonriendo, con cadenas en los ojos
dorada brillantina que te adorna el pelo
como si aún pudieses ser más hermosa
diosa del mar y de la guerra
de la poesía y los bondis vacíos
de los muertos que se nos cagan de risa en la cara
y nos dicen la verdad más hermosa
y profunda
que la literatura haya soñado jamás
y me acuerdo que le dije a un tipo
que la belleza estaba sobrevalorada, que nos hacía mierda
que era todo falso, el ideal que nos venden de lindo
y el se me reía y me decía "andá, reina cereza" y por dentro mío
algo enloquecía, enloquecía.



martes, 3 de mayo de 2016

Calle 63

Ahí, estaban, como de otra galaxia. De cuero, un poco sucios, aproximadamente un talle 42. A simple vista impecables, formales, para usar con un traje y hacerse el James Bond. De cerca, se apreciaba que eran de pares diferentes. Casi algo normal: la basura de alguien, una caridad para los descalzos, un olvido o descuido. Pero no, dos pequeños y sanos helechos ocupaban los zapatos a falta de pies. No se les movía ni una hojita frente al concepto de calzado, ellos estaban ahí lo más campantes, indiferentes a nuestra angustiosa necesidad de significados.
¿Serían un regalo? Estaban en una puerta, como esperando a alguien o invitando a entrar; un mensaje en clave para lxs curiosxs insaciables, para lxs "Harriet la espía" del nuevo siglo. 
Una alarma de los dioses para lxs que creen en el más acá. Un suspiro de sonidos y sabores, convocando a las pequeñas artes de la hechicería cotidiana. A la poesía mágica de lxs tristes caminantes con cansancio o espanto o milagro para lxs que el mundo se detiene en un portal con zapatos-maceta. 
Es que, seriamente: ¿Qué otra cosa son unos helechos calzados, sino una convocatoria urgente a soñar?

***

Pedimos una birra en el kiosquito y nos hicimos los intelectuales discutiendo pelotudeces. Nos sentamos en la diagonal a seguir la manijeada. Me hizo enojar tu soberbia, te reíste de mí. Me calenté tanto que pensé en levantarme e irme. No sé en qué momento eso se transformó en algo sexual. Nos besamos casi con violencia, como si fuese una manera de seguir discutiendo y peleándonos por tener razón. Reíste nuevamente, pícaro y con los ojos llenos de diablura. Me calenté aún más, te dije que eras un pelotudo. Lo que me gustaba de vos también me molestaba. Al poco tiempo, sólo quedó la molestia.

***
Un seis de picas uolvidado al lado del cordón. Un sinfín de posibilidades frágiles tiradas en la calle que da a la plazoleta. Algo tuvo que significar, de lo contrario ¿para qué molestarse?
Un seis de picas diciendo algo en lenguaje extranjero. Buscando unas manos extrañadas que lo levantaran del piso y lo cargaran de fábulas y misterios. Un mensajero de los confines, trovador de otras galaxias con poesía de buenas nuevas.
Del otro lado de las manos extrañadas, un cuerpo. Y activando éste, una mente nativa digital con acceso a dios a un click de distancia.

Comprar la yerba. Terminar de silbar la canción. Sacar las llaves del bolsillo. Abrir la puerta. Correr al perro de la silla. Prender el monitor. Teclear “qué significa el seis de picas” en el buscador. Dejar para lo último las respuestas de Yahoo. Abrir páginas de sitios que parecen legítimos: “astrologíaesotérica”; “tuguíainterior”; “elblogdelyosiendo” (ese quizá no tanto). Abrir en nueva pestaña unas 10 veces. Leer todo. Encontrar respuestas contradictorias. Agrupar similitudes. Clasificarlas. Hacer una estadística. Ponderar una respuesta. Darse cuenta que es bastante de mierda. Desconfiar. Sentir con intensidad lo pelotudo de desconfiar sólo porque el resultado es adverso. Responderse que de última todo es bastante pelotudo. Levantarse de la silla. Acariciar al perro al pasar. Poner la pava. Sentarse a esperar. Ponerle yerba al mate. Reflexionar.


Un seis de picas olvidado al cruzar la calle. ¿Nadie más vió la señal? ¿Es que la curiosidad nos esquiva? Un naipe tirado como botella al mar en este día de otoño en la ciudad. Un fósforo prendido entre lo oscuro de los cables de Fibertel. Una flor de verdad oculta entre ramos de plástico. Un secreto desnudo esperando bocas que lo cuenten. Más allá de charlatanes y tecnología. Más acá de la intuición y la contemplación. Desparramado en la calle, para que lo veas. Y para que por un rato, crees, y creas.

lunes, 4 de abril de 2016

Reflexiones de bondi

¿Será la muerte así de sensible?

Caer
como una hoja
en mediodía de otoño
melancólica
en cámara lenta
con ojos blandos
y brazos en círculo

¿Será la muerte así de profunda?

Cada mes muere en mí
la noción de las certezas
la mugre del alma
a veces, algún amor

la sangre brota
como cae la luz del sol
entre las ramas de los
árboles
la vida se contrae
y los autos siguen pasando

yo miro desde mi cápsula

                                  mi abrazo interior

                                                       los autos, la sangre, el sol.



¿Será la muerte así de despierta?

jueves, 24 de diciembre de 2015

la patria es la piel ensoñada

hace cuatro días que no dormimos // tenemos el cuerpo electrificado // miramos por sobre el hombro en cada esquina // las partículas de luz nos hablan // la televisión es cada vez más repulsiva //  las plazas tienen cada vez más vida // lejos de acá muchxs siguen muriendo // en mudas estocadas // y  los poderosos del mundo se disputan la muerte total.

 del otro lado del binocular estamos nosotrxs // en la parte chiquita // durmiendo del mismo lado de la cama // asqueadxs de los diarios que nos mienten // contando sueños y lunares // amándonos sin comprendernos // sufriendo // gimiendo // comprando pan dulce de navidad // recordando a alguien // puteando al colectivo // contando días para que se termine el laburo // preguntándonos por el color de la vida // por la posibilidad de una poesía viva // con la pasión extraordinaria que se agolpa bajo nuestra garganta // y que explota por fin //como un globo y una mentira.

 ¿cuándo? // parece que quieren que nos matemos entre nosotrxs // que nos arranquemos la piel con los dientes // que nos comamos de odio // pero las estrellas se ponen espesas y la densidad de la luna // abre cierres y baja breteles // y se mezcla el sexo y la sangre y la mierda // con el mágico misterio del existir // de la insurrecta voluntad humana // por devolverle a todo eso // tan cristianamente reprimido // tan conservadoramente manoseado // el carácter divino que le corresponde.

del otro lado del binocular estamos deseando a la vecina // estamos soñando con besos bajo sábanas más blancas que nuestras lágrimas // estamos peleando // nos comemos cada vez menos el verso que nos inyectan  // aunque lo chupamos con ganas // parece mentira que estemos así // tan efervescentes y perdidxs // tan a la buena de un dios mercado que nos marca la tendencia // tan arrojadxs al miedo // a la soledad // pero tan resueltxs a romper el círculo vicioso // a despojarnos // y ascender // a la libertad más deliciosa.

estamos en la antesala a algo // nos lo olemos // nos tiene igual de atentxs y atolondradxs // nos magnifica como un altavoz // saca todo para afuera // se destapan las ollas olvidadas // nos quema el agua hirviendo de lo irresoluto // del error conocido que venimos a reformar // ya no más // porque el lujo de una próxima vez // es otro precio que se infló hasta el infierno.

es tiempo de ir por todo // sin tapujos // hacerle frente por todos los frentes // a los monstruos de la desmemoria // del olvido organizado // de lo malaprendido y malenseñado // de la absurda vergüenza y la falta de confianza // no queda alternativa.

la patria es la piel ensoñada // es el cuerpo florecido en lucha // es la firmeza del árbol // la tardecita ligera // la sonrisa escondida en lo profundo de la tierra // no nos pueden arrebatar lo que decimos // la historia canta // no nos pueden quitar lo que bailamos // no nos pueden negociar la sangre porque ésta pertenece al cielo // a nuestras manos ajadas // a la montaña que abraza // a nuestros ojos que se buscan // a la calidez del viento en enero // a la majestuosa gloria de los sueños simples.

pan tierra y trabajo // y la magia de cada día.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Rutina

Las cosas siguen pasando
y una sigue haciendo
lo que le parece en cada momento
el fantasma de la duda se asoma
y una barre y estudia y come
y se viste y se toca y no mira
duda y empuja
duda pero empuja
un día sonríe y baila
otro día canta y llora
después goza y no duele
no importa, todo existe.

Otro día es muda, es pared
es abrojo
pegada a otros
pegada al recuerdo.
Al siguiente estalla
pero tiene miedo
después ya sabe
que se enroscó,
que no es cierto.
Un día se despierta
habla con los pájaros
mira a otra mujer
que le sonríe desde una foto
y se va
se pierde
se nace
de nuevo.

Pero una suena
lo sabe
hay una melodía que le nace
desde algún rincón del cuerpo
lo que no descifra
es como decirse a sí misma
que eso que late ahí
no es más que ella
cantando.

Y se lanza
lo grita, lo sacude
después se arrepiente
después se enoja
por retroceder
pero jamás.
Y ahí anda
y se levanta,
se desnuda, se desdice
se mata de risa porque
no importa, todo existe.

Abraza a los perros
duerme con los gatos
se pincha un dedo
y sangra
y otro día se despierta
y se descubre
en los ojos
una planta de luna
creciente
y se va
se pierde
se nace
de nuevo.

jueves, 8 de octubre de 2015

Ritual


La mujer en la sombra trenza su cabello de sol y trigo. Lo trenza con paciencia y agua de lágrima.

Sus manos oscuras de cortes y tierra preñada repiten el movimiento de forma constante,
como pies que caminan, como panza que ríe.

La mujer en la sombra trenza su cabello y se vuelve fuego de magias antiguas.
La trenza la transporta a la frescura del árbol erguido.

Ya no hay sombra en esa mujer.
Nunca hay sombra en la danza entre el sol y el trigo.

jueves, 1 de octubre de 2015

Fantástica

Estoy buscando la magia.

Un día escribí sobre su titilar,
encapsulado en vasos plásticos con café
y paradas de colectivos.

Estoy buscándola
para que nos sentemos, mate de por medio
y confesarle que la amo

que he vivido triste
pensando que vivir era otra cosa
y no magia, invencible, victoriosa

bailoteando en las polleras largas y azules
de mujeres de viento
o en el rulo sucio, pegoteado
de un niño que se ríe.

 Yo sé que anda por ahí
escondiéndose en las esquinas
jugando a la mancha con las estaciones

envolviéndome en mi pintorcito del jardín
trenzando mi pelo, despeinando mi flequillo
y mirando por el hueco
que dejaba algún diente que perdí.

En cierto momento la encontré en algún libro
mientras el sol giraba en el patio de baldosas
o se transformaba en rayo de luz polvoriento
filtrándose por la persiana baja.

Después siguió corriendo y yo seguí
medio encantada medio perdida
y la sorprendí en un disco
que me hizo volar noches enteras

o en el beso de lluvia de mi amor florecido.

Quiero encontrarla y seguir toda encantada
-ya no perdida-
maravillada de su frescura insaciable
y del rojo que deja
en mis labios asombrados.

Magia,
nos toparemos pronto.
Me lo dice algún lunar
de mi agotada lágrima
que entre risas y ajenidades
no cesa de buscarte.