Hay entidades en la noche
cosas que no son
que se aparecen en mí
como ráfagas de miedo
mientras prendo un pucho
parada en la esquina
mirando el tren pasar
y yo me pregunto
¿cómo coexisten
las sombras y vos?
¿cómo habitamos los tres
este mundo lleno de hambre
y vergüenza?
y ahí si que me perdí por completo:
arranco con la tararira de la guerra y el miedo y la violencia
y el poder y la subordinación y la presión y cómo salir, cómo salir de eso
la re yuta que lo parió.
y después de un rato de dolor aparece la vida
me pone un disco, se abre en una flor
en una sonrisa compañera
me destapan un vino y me abrazan
y me dicen que no hay nada más que todo, y todo no es más que nada
se pone re budista la cosa
yo me sacudo el estupor
no les doy tanta bola
y me pregunto de nuevo
¿cómo puede ser que existas vos
en esta procesión?
la virgen de las delicias
la narración inconcebible de lo extraordinario
vestida en turquesas y violetas, sonriendo, con cadenas en los ojos
dorada brillantina que te adorna el pelo
como si aún pudieses ser más hermosa
diosa del mar y de la guerra
de la poesía y los bondis vacíos
de los muertos que se nos cagan de risa en la cara
y nos dicen la verdad más hermosa
y profunda
que la literatura haya soñado jamás
y me acuerdo que le dije a un tipo
que la belleza estaba sobrevalorada, que nos hacía mierda
que era todo falso, el ideal que nos venden de lindo
y el se me reía y me decía "andá, reina cereza" y por dentro mío
algo enloquecía, enloquecía.