No estoy hablando de pibas que quiero besar. No. Esto no pasa por ahí, ni en pedo.
Ni siquiera hablo de amor, así como solemos hablar del amor cuando tomamos birra y nos preguntamos cosas que no sabemos responder.
Ellas son las ligas mayores
Me dan ganas de entrar un ratito en sus universos para mirarlas construir ciudades con barro
Sentadas en un ventanal dibujando mariposas con sus trenzas
Bailando con los ojos cerrados frente al reflector que proyecta medusas
Ellas son las ligas mayores del deseo
Etéreas. Deformes. Húmedas en un néctar antiguo o en salvia o en lluvia.
Todas las imágenes de lo mítico y lo mágico y la sensualidad fértil que las envuelve y las hace monstruosas / infames
Un sueño dentro de un sueño que no comprendo.
Seguro no es tan así.
Siempre no lo es.
Pero qué lindo cuando las sueño
y les transformo los ojos en flechas, y son amazonas pianistas enormes
Carcajadas de vino y flores con forma de pezónCon sus dientes anchos manchados de nicotina
y sus pieles raspadas de caerse de los árboles que les regalo en mis sueños
para que vivan junto a las frutas todo el día
Gatas y lechuzas que desentierran la noche lo suficiente como para volver justo para la gula
Y para tomar el té.