viernes, 12 de julio de 2013

El usuario de tus pensamientos
si bien se incluye en tu acción
no está netamente ligado a ella

Y en esta frase, ella
es una bomba con curvas
con feroces tedios sobre tu cuerpo
batallando en tus tímpanos.


I

Colonos sociales sumados sumidos.
Sur redondo, orquestado, oscuro;
opacidad deslumbrante espera a acudir
raudamente entre ellos,
sin nosotros.

II

Ejercicios sonzos simples, sinuosos.
Solo oyes sutiles sonidos. Sabes sumarlos
sin necesitarlos.
Siempre estará allí, inmóvil, lustroso.

III

Habla, ánimo! Oyes solo olas.
Sabés? Soledad, difícil lugar,
rompe especialmente estos sitios.
Supiste encontrar amor, ríos, sol ;
Luna, ayuda, arroz, zamba, anís.
Seguirás siendo orgullo, oh hija amiga;
alas sin norte.

martes, 9 de julio de 2013

La noche se cierra oscura
sobre los ojos de la ciudad
insomne.
Cae una lluvia
Te busco y no hay más que charcos.
El pasado viene a saludar
con su abrazo de espinas.
¿Te sientes sola hoy? Pregunta.
Ya no me siento más.


Un día el miedo me cerró el pecho.
Me sentí preñada de muerte, de lento tormento.
Tomé mi entereza y la destruí por completo
dejando fragmentos
dejando silencios.

Buscaba el vómito de mi mente.
Trataba de hacerme roble en el contratiempo.
Corrí por medio mundo para volver a mí
doble raíz de atroz fruto
en un solo bulbo, la culpa y el indulto
comiéndose entre sí en triste pasatiempo.

Pero algo había que impedía
suicidarme en un verso.
Entre el vapor y el hermetismo de la noche
En la brillantina de la inconsciencia
llegaron como un puñal de flores
tus deseos.

Iré a tu encuentro
una vez más
como hago todo el tiempo, enajenadamente.
Iré hacia vos y será ver crecer
los pastizales del campo violeta
donde el viento seduce a la lluvia.
Iré y me fundiré en un solo movimiento
con tus ardientes ganas de explotar
de ser un espiral eterno
de música abrasadora.

Es mi patria
mi hogar
mi abrazo conmigo misma
en tu piel.




lunes, 24 de junio de 2013



Comí de tu sal y me dormí entre tus cejas.
Pero esta dulce trena a la que reduces el mundo
se me hace asfixia de amor y falta de rumbo.

Nací para estrellarme en los vidrios
urdida en vuelos huracanados.

Cuando sentí que algo se gestaba en mí
No pude describirlo,
no lo conté. Sólo lo parí.

Me di cuenta tarde que sólo valdría
en la cálida marea del papel
en la calma del verso
en la estática de sí.

Las palabras se encierran
en cárceles púrpuras de necesidad.
Una vez allí, rompen las cadenas
en busca de otras prisiones.

Son eternas fugitivas.






Si tu pierna me choca cuando dormimos
si tu pelo cae suavemente en mi frente
si buscamos ambos un beso distraído
si reímos a la par, y lo hacemos
por la misma insulsa razón
en ese momento
te amo.
te necesito.
me desespero.

Más tarde, nos retaremos a duelo.

Caeremos en una estocada perfecta.